comienza el trabajo, artículo de Félix Lalanne

Comienza el Trabajo

Han pasado apenas dos o tres semanas y el tratamiento se está orientando. Las entrevistas han servido para muchas cosas. El analista se ha ido haciendo una idea de las ansiedades predominantes en el paciente y de las defensas que éste pone en juego, también de sus niveles de tolerancia a la espera, gracias a la revisión del minuciosa del “material” que trajo a ellas el paciente.

A salir de las primeras entrevistas o las también llamadas entrevista preliminares dará comienzo el tratamiento propiamente dicho, son momentos intensos de trabajo y normalmente muy fructíferos. Debemos pensar que el sufrimiento que le ha hecho consultar al paciente está condensado en lo que ha contado en las entrevistas y está ahora por desplegarse en el “proceso”. Será el tratamiento y la escucha conjunta de las asociaciones lo que permita ir comprendiendo la conflictiva y con ello la mejora y el alivio de los síntomas.

Pero no sólo el analista entrevista, también lo hace el paciente. El analista tiene que ganarse el lugar de ser la persona en quien confiar. Y si, porque a pesar de que a priori lo seremos, es muy común que nos “hagan sudar la camisa” con actitudes negadoras, opositoras, etc… movidas por desconfianzas profundas, que será necesario no dejar de lado y trabajarlas de entrada. De lo contrario podrían reproducirse patrones de un cierto “sometimiento” y que pueden traer problemas en el curso del tratamiento. Quiero decir, que si surgen dificultades en el inicio, éstas han de ser enfrentadas conforme surjan, y siempre serán consideradas como importante material de trabajo.

Pasados estos primeros momentos de incertidumbre se suele dar paso a poder enmarcar el trabajo. Décimos que la alianza terapéutica es lo suficientemente buena para seguir “rumbo a la salud”. Digo “rumbo” porque es una buena metáfora que muestra la idea de “dirección” y por qué no, también de “continuidad” y tal vez de cierta “inercia” también, ésta última produce algo de incertidumbre que nos acompañará siempre a lo largo del recorrido pero que será a la vez un motor del trabajo.

Si, la continuidad es muy importante para progresar y que se vayan obteniendo resultados positivos que refuercen a su vez el sentido de la inversión, ya que dará los primeros frutos de la siembra… La continuidad no sólo depende de la disponibilidad del paciente. Opino que también depende de la flexibilidad del analista, y es que aunque en la relación entre los dos, estos no son ni serán iguales, el analista deberá estar atento a los “atentados” a la continuidad por parte del paciente, entender por qué se están dando, ir siempre más allá de todas las razones, y ponerlas en relación a las posibles dificultades que puedan estar surgiendo en el trabajo conjunto. Siempre que pueda y esté en su mano, el analista, ofrecerá alternativas horarias para garantizar la continuidad desde esa esfera más “real”…

Este ten con ten mantiene vivo el proceso naciente así como seguirá siendo un estímulo a las ganas de salir adelante.

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