Cómo hablar de sexo con mis hijos

¿Cómo hablar de sexo con mis hijos?

Muchos padres se hacen esta pregunta cuando sus hijos entran en la adolescencia y empiezan los miedos a las posibles prácticas de riesgo a las que se pueden exponer.

Pero se nos olvida que la sexualidad de nuestros hijos, como la nuestra, empieza desde que nacen y nos acompaña toda la vida. Nuestros hijos son seres sexuados y descubrirán su forma de querer, de relacionarse, de amar, de desear, de identificarse, de vivirse como hombres y mujeres en función de sus experiencias de vida, las cuales empiezan desde el nacimiento.

En las relaciones con los padres tenemos la primera oportunidad (o no) de sentir y experimentar la confianza y la intimidad. Empieza la base para amar y ser amado.

Cuando alimentamos acariciamos besamos miramos a nuestro bebé, estamos dándoles sólidas herramientas para sus futuras relaciones afectivas. La manera en que cada persona desde su nacimiento va dando significado a su sexualidad será más libre en la medida en que comprenda que hay multitud de formas de ser niña y de ser niño (tantas como niñas y niños existen) y no una sola, y para eso como padres tenemos el deber de ayudarles a comprenderlo y acompañarles en el proceso.

Cuando respetamos y protegemos su espontaneidad, su intimidad y su deseo desde pequeños les estamos enseñando a respetarse y respetar. En algunas situaciones es normal que los niños no quieran dar un beso, en esos casos no hay que forzarles, debemos respetarles. Puede que alguien le tire de las mejillas y al niño no le guste, debemos ayudarle a que pueda decir que eso no le gusta. De esta manera, le ayudamos a entender y hacer suyo desde bien pequeño que puede compartir su intimidad con quien escoja y con quien le escoja a él. Que nadie puede tocarle si él no lo desea, al igual que él no puede tocar ni intimar con quien no lo desee.

Vivimos en una época donde el acceso al contenido erótico es a golpe de clic. El acceso a contenido pornográfico de niños es cada vez más frecuente. El modelo que éste transmite no es un modelo realista de los encuentros eróticos, sino que transmite normalmente un modelo donde el cuerpo de la mujer es un objeto para satisfacer los deseos del hombre. Es decir transmite un modelo heterosexista, genitalizador y de cosificación la mayor parte de las veces de la mujer y de disociación de las prácticas eróticas y los afectos. La pornografía siempre existió, lo que está cambiando es el acceso a ella. Antes se accedía con más edad y por lo tanto con más capacidad crítica. Ahora con la facilidad y el acceso a Internet se accede a edades más tempranas. Las consecuencias de esto, es que si no nos ocupamos en casa de enseñarles otro modelo que garantice el respeto y el amor, para poder enfrentarse a estas imágenes y poder criticar o plantearnos juntos el modelo que transmiten, corren el riesgo de normalizar este contenido en su forma de abordar sus encuentros eróticos.

No se trata de no dar libertad, si no de ayudarles a no confundir la libertad con una sexualidad de consumo y publicitaria llena de exigencias. Educar en sexualidad a nuestros hijos es darles libertad para pensar/se, para sentir/se, replantear/se lo masculino y lo femenino, replantear si la intimidad tiene que ser pública o se puedo guardar algo para uno mismo. En definitiva responsabilizarnos de una parte más de su desarrollo que contribuirá a su bienestar.

Un comentario en “¿Cómo hablar de sexo con mis hijos?”

  1. Es de agradecer el intento de prestar consejo sobre un tema que resulta ciertamente complicado de afrontar para los padres, aunque he echado de menos en este artículo un enfoque más concreto, sin tantas vaguedades y lugares comunes. La comprensión y la empatía son desde luego actitudes muy recomendables, pero me hubiera gustado recibir información práctica sobre cómo hablar con mis hijos sobre las relaciones sexuales que indudablemente tienen o tendrán en un futuro próximo. ¿Es lo mismo si se trata de un hijo o una hija?. ¿Incidimos en los riesgos y cómo prevenirlos?. ¿O es mejor centrarse en los aspectos positivos y lúdicos?. Cómo plantear el tema, cuáles son las mejores condiciones para hacerlo, si situarlo directamente en una conversación planeada y formal, o bien en distintos momentos que vayan surgiendo espontáneamente, o qué tipo de lenguaje es aconsejable, cómo enfocar el consumo de pornografía, en fin, contar con indicaciones y orientaciones concretas, creo que se trata de un tema sobre el que merece la pena profundizar y que nos serviría de verdadera ayuda para afrontar una realidad con la que al menos yo me siento ciertamente incómodo.

    Muchas gracias

    Jesús

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