Consejos para una educación en diversidad sexual y de género

Claves, herramientas y consejos para una educación en diversidad sexual y de género.

El género se está redefiniendo y esta reflexión sobre la construcción del género y la flexibilización del tradicional estereotipo binario (polarizado en los roles masculino y femenino) ha llevado a su vez a una mayor aceptación de las sexualidades no-heterosexuales (homosexualidad, bisexualidad, transexualidad…) que ya no son consideradas como patológicas

¿Pero por qué seguimos imponiendo a nuestros hijos una crianza restrictiva (rosa- azul, coches-muñecas) mientras los adultos sí disfrutamos de la flexibilidad alcanzada hasta la fecha en los roles de género tradicionales (las mujeres ya no trabajan solo en casa y los hombres ahora también participan en la esfera doméstica)?

No parece que tenga mucho sentido.

Presento a continuación los testimonios de 3 padres que con sus inquietudes nos ayudan a acrecernos a una realidad más y más común en nuestra sociedad.

“Mi hija usa pantalones de atletismo y camisetas. Tiene pelo corto y lanudo (el look que ella pidió a la peluquera era “Luke Skywalker en el episodio IV”). La mayoría de sus amigos, pero no todos, son chicos. Es deportista, fuerte, increíblemente dulce, y una niña.”

“El mensaje que quiero enviar a mi hija es este: eres una chica increíble por no ceder a la presión para ser y parecer de cierta manera. Quiero que esté orgullosa de ser una chica.”

“Sin duda. Los transexuales no son cuerpos equivocados, ni están en el cuerpo de otro, ¿de quién sería ese cuerpo? Esas expresiones duelen porque parece que el error está en la persona y no es así: el error está en la interpretación social de esa persona. La transexualidad consiste en que a una persona le asignan al nacer un sexo distinto a aquél con el que se identifica.  Y se identifica desde muy pronto, desde los dos o tres años, en cuanto empiezan a hablar y a distinguir el masculino del femenino.”

“Pensar que la transexualidad no aparece hasta los 18 años viene ligado a una cultura adulto-céntrica, donde los niños no tienen derechos y no se les respeta.”

  • Seth Menachem, sobre su hijo de 2 años de edad (enlace a CNN): 

“Esto fue en una fiesta de cumpleaños para la hija de un amigo y antes de salir de mi casa había tratado de convencer a Asher para que se cambiara a “ropa de niño”. Sabía que si aparecía con un vestido, sería una interminable serie de preguntas y juicios, y no tenía ganas de lidiar con ello.”

“Pero Asher tenía una rabieta enorme mientras trataba de forzar sus piernas en un par de pantalones cortos […], lloraba y protestaba, de repente me di cuenta de que estaba luchando por algo en lo que ni siquiera creía. Estaba haciendo que mi hijo se sintiera mal por algo de lo que no debería avergonzarse. Y paré, le di un abrazo y me disculpé. Y luego le puse de nuevo el vestido de princesa púrpura con los zapatos brillantes de su hermana.”

La presión social, sin embargo, sigue siendo intensa para los niños con una identidad de género diferente de su sexo biológico. Independientemente de que acaben finalmente identificándose como heterosexuales, gais, lesbianas, bisexuales o transexuales, son niños cuyos comportamientos y apariencia no encajan con lo que convencionalmente debería ser un niño o una niña. Y crecen expuestos al rechazo y la discriminación. Este escenario plantea un claro desafío.

Cómo educar en una diversidad de género y sexual, inclusiva y libre de estigmatización. Podemos exponer unas recomendaciones básicas en 5 puntos:

  1. Los niños necesitan la oportunidad de explorar diferentes roles de género y estilos de juego.
  2. Asegúrate que el entorno de tu hijo refleja una diversidad en roles de género y oportunidades.
  3. La identificación de la diversidad de género en la infancia y adolescencia se debe hacer a través de la escucha activa del propio relato del niño o niña. En este proceso los padres deberían poder ofrecer un acompañamiento positivo.
  4. Deja claro que los comentarios maliciosos o chistes sobre la orientación sexual o la identidad de género de las personas no deben ser tolerados. Haz patente tu desaprobación cuando alguien los utilice en la televisión o en tu entorno social.
  5. La reflexión nos acerca a los demás:

El sexo  biológico (XX o XY) no determina que la niña se identifique con el género femenino y el niño con el género masculino.

El género es plural. Suele ser doble, con masculino-femenino, pero no lo es por naturaleza.

Recuerda, a falta de una evidencia científica clara sobre el origen y principales causas de esta diversidad  (¿biológicas?, ¿sociales?) la prudencia y el respeto se imponen como mejor arma.

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