Psicoterapia a distancia o presencial

¿Psicoterapia a distancia o en la consulta?

¿Presencial u Online? Construyendo puentes…

La psicoterapia y los tratamientos de psicoanálisis tradicionalmente se han desarrollado en la consulta privada del profesional psicólogo y/o psiquiatra, es decir, de forma presencial, bien fuera en una posición cara a cara o en diván. También se desarrollan tratamientos de psicoterapia individual y grupal en entornos institucionales y hospitales, no así de psicoanálisis que por distintas razones han quedado sujetos al espacio de la consulta privada.

Ahora bien ¿qué ocurre con ese espacio de intimidad cuando nos podemos plantear atender a un paciente que vive a miles de kilómetros de distancia, vía telefónica o por videollamada, vía Skype o servicios análogos?

La idea de conducir psicoterapia a distancia no es nueva. Sigmund Freud se carteaba a menudo con sus pacientes y esperaba que esa correspondencia fuera clínicamente útil. Conocemos, por ejemplo, las cartas con el padre de Juanito (Hans), quien tras un primer encuentro presencial siguió las indicaciones de Freud hasta llevar a cabo un posterior encuentro cara a cara con el niño, este tratamiento quedo recogido como el “Caso Juanito (Hans). Análisis de la fobia de un niño de cinco años”.

Las sesiones telefónicas fueron el siguiente paso en los tratamientos a distancia. Se comenzaron a implantar en EEUU como una alternativa para formar a profesionales que vivían lejos de los principales institutos de psicoterapia y psicoanálisis. Más recientemente se ha estandarizado todo un protocolo de formación a distancia en psicoterapia y psicoanálisis para profesionales de salud mental chinos, un interesantísimo proyecto de colaboración entre EEUU-China (CAPA) basado en las nuevas tecnologías de la comunicación (TIC).

A partir de esas primeras experiencias los profesionales se comenzaron a plantear también la posibilidad de establecer sesiones a distancia con sus pacientes y no tener así que interrumpir tratamientos, cuando se producían desplazamientos geográficos. Pues en el pasado, si el tratamiento no había finalizado, se recomendaba una derivación a otro profesional de características similares en la nueva ciudad o país y muchos tratamientos se perdían por el camino.

A día de hoy las sesiones telefónicas se han visto desplazadas casi por completo por las nuevas tecnologías de la comunicación (TIC), pues con la videollamada (por ejemplo, vía Skype o Face Time) se recuperan importantes claves de comunicación no verbal que se perdían en las sesiones telefónicas, si bien por teléfono también se pueden captar ciertos gestos e inflexiones en la voz.

En la actualidad, guste o no, los tratamientos a distancia son ya un hecho, y sus implicaciones; tanto para la formación de futuros profesionales, como para los tratamientos con nuestros pacientes, vienen siendo discutidas y pensadas a lo largo de los últimos 20 años. Por tanto existen ya muchos estudios críticos dedicados a entender el efecto de las tecnologías en la práctica clínica y cómo puedan afectar la relación entre paciente y psicoterapeuta durante la psicoterapia o el tratamiento psicoanalítico. Así, en lugar de apostar sin más por la novedad o la comodidad, es fundamental una reflexión previa. Y aunque el impacto de Internet en nuestras vidas continúa siendo un tema polémico, para el tema que nos ocupa, encontramos acuerdo en los siguientes puntos:

  1. Es deseable priorizar un contacto inicial en consulta antes de sellar un compromiso de tratamiento a distancia.
  2. Aún así el proceso y el ajuste relacional entre el profesional y el paciente es más importante que si la psicoterapia se desarrolla a distancia o en persona. La alianza es fundamental.
  3. En este sentido los primeros contactos online también pueden, en algunos casos, ser un marco útil para establecer una alianza terapéutica y preparar un futuro tratamiento presencial (recordemos el “Caso Juanito”).
  4. Cuando la alternativa es la psicoterapia en absoluto, la utilidad de la realización en línea parece obvia.
  5. Además, la terapia online substituye razonablemente bien al tratamiento de forma presencial en la consulta en situaciones cada vez más típicas como desplazamientos geográficos temporales o permanentes.
  6.  Los conceptos básicos de la teoría psicoanalítica siguen demostrándose útiles para entender los cambios en las formas de expresar sentimientos y comunicar ideas entre pacientes y profesionales.
  7. La tecnología no parece cambiar la esencia del trabajo realizado en psicoterapia, pero es un instrumento de inclusión y accesibilidad, siempre y cuando su uso sea guiado por unas reglas y un marco terapéutico claro y definido de antemano, como ocurre en el trabajo en consulta. Éste se considera un punto clave para una progresión satisfactoria en los tratamientos a distancia.
  8. Información sensible y regulación de la privacidad.

Skype y FaceTime, las tecnologías a menudo empleadas, cifran las comunicaciones usando el estándar de cifrado avanzado (AES), la misma tecnología que usa, por ejemplo, por el gobierno federal de los Estados Unidos para proteger información delicada. Por lo tanto proporcionan una comunicación segura para nuestros propósitos.

También existen otros servicios de videoconferencia diseñados específicamente para telemedicina y que ofrecen aún un mayor nivel de seguridad en línea, por ejemplo VSee.

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