La Adopción: En Buenas Manos

Reflexiones al hilo de En Buenas Manos

Llevaba un tiempo queriendo reflexionar sobre la adopción y sobre lo que esta conlleva y no se me ocurre mejor manera que referenciar esta película.

En Buenas Manos describe  el camino de la adopción de un bebé, desde su nacimiento,  con los diferentes personajes y agentes que intervienen en el proceso pero sin perder el foco en la tan necesaria cadena humana que vela por el bien del niño. La prioridad de los cuidados del niño es lo que me ha llamado la atención en esta película, contando la historia de cada uno de sus personajes sin hacer un mínimo juicio hacia ellos.

Muchas veces cuando hablamos de adopción, es común hablar de  cómo las personas adoptadas buscan sus raíces o como los padres  buscan a un niño. Pero nos olvidamos quizás del trance más importante, qué pasa  mientras se busca a la familia adoptiva y se toman decisiones y  del acompañamiento de esta familia y de este niño una vez tomadas.

La separación de la madre biológica  en edades tempranas, deja huella en el desarrollo psíquico de las personas. Ya que el punto de partida de ese bebé en este caso  es el abandono, y las primeras vivencias y emociones están relacionadas con esto. Esto, a lo largo del desarrollo y sobretodo en la adolescencia se pueden poner de manifiesto en forma de síntomas.

El psicoanalista René Spitz desarrolló estudios sobre cómo afecta la separación de la madre durante los primeros meses de vida. Y llegó a la conclusión de que la falta de afectividad, de apego a pesar de tener los cuidados de alimentación e higiene cubiertos, podría llevar a algunos de estos niños a la depresión anaclítica y ésta en algunos casos incluso a la muerte.

El bebé cuando nace, tiene una dependencia total de alguien, es incapaz de satisfacer sus necesidades por sí mismo. Necesita de otro que se funda con él y que se haga cargo de sus deseos y sus necesidades. Francoise Doltó habla de función materna, al referirse a estos cuidados físicos y amorosos, aportando al recién nacido alimento, confort, palabras, caricias, abrazos…. Transmitiéndole confianza y seguridad.

La función materna no tiene porqué ejercerla la madre. Como vemos en esta película, Gilles Lellouche, que encarna a Jean como  padre de acogida de Theo, con  su sensibilidad y su cariño hace que Theo reciba durante ese momento de su vida esa función materna tan importante para su desarrollo futuro.

La película pone de manifiesto la prioridad de los cuidados,la implicación personal de los agentes implicados y como cuando la  prioridad está clara, como describe dice a través Lydie, personaje interpretado por Olivia Côte«Mi trabajo no es encontrar un niño para padres que estén sufriendo, sino encontrar a la mejor familia para niños que están en riesgo», el éxito del proceso es más fácil de alcanzar.

Y en este caso nos pone de manifiesto como  la mejor familia para Theo, es una familia monomarental, donde Alice es la persona que parece reunir las condiciones y la cualidades más óptimas para que Theo continúe desarrollándose.

El niño debe hacer el paso  de su madre biológica a su madre adoptiva de la mejor manera posible. Cuanto más se consiga, y el poder conseguirlo tiene mucho que ver con el ejercico de la función materna, más le falicitará al llegar la época de la adolescencia ahacer el pasaje de pasar de lo familiar a lo extrafamiliar, como apunta el pediatra y psicoanalista Rodulfo.  En su proceso de adopción, Theo parece llevarse muchos nutrientes para poder  hacer de forma óptima este tránsito tan difícil muchas veces en personas que han sido adoptados.

Creo que  su directora Jeanne Herry nos expone un manual de  buenas prácticas y de pedagogía en procesos de adopción. ¡¡Os la recomiendo!!

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