Entrevista a Dagfinn Méndez-Leite

Extracto de la entrevista realizada por los usarios/as de un Centro de Rehabilitación Psicosocial. Publicación  Abriendo Puertas. Madrid

 Por Dagfinn Méndez-Leite

¿Qué es lo que más te interesa de la psicología?

Teniendo en cuenta que la psicología es la ciencia que se ocupa del estudio y comprensión del comportamiento humano, me interesa analizar todo aquello que tiene que ver con la relación que cada uno de nosotros tiene consigo mismo y con los demás. Entiendo que de esta forma es como podemos aproximarnos a las mejores condiciones de vida, tanto con nosotros mismos como con nuestro entorno.

2-¿Consideras que hay suficiente información sobre las enfermedades mentales?

Me parece que en ocasiones hay un exceso de información, contamos con los viejos canales para adquirir conocimiento, como por ejemplo los libros, revistas, bibliotecas o las propias consultas a los/as profesionales, junto con las nuevas tecnologías, que permiten un acceso rápido e indiscriminado a grandes cantidades de datos e información. A mi modo de ver, lo realmente importante es que debe partir de cada uno de nosotros una búsqueda activa y selectiva sobre todos aquellos temas o dudas que queramos conocer, comprender, profundizar…

3-¿Crees en el futuro de las medicinas científicas?

Sí. Lo positivo que tiene la ciencia es que es un método de conocimiento que trata de validar las hipótesis que plantea antes de generalizar los resultados. Por lo tanto, la medicación está sujeta a los controles necesarios antes de su puesta en circulación.

También considero que hay elementos propios al ser humano que se encuentran al servicio del bienestar, como puede ser la empatía, el cariño, el establecer lazos afectivos con otras personas…

4-¿Qué sentimientos generan en ti los usuarios?

Exactamente los mismos sentimientos que cualquier otra persona con la que mantengo relaciones en mi vida cotidiana. Otra cosa distinta es que al desarrollar mi trabajo como psicólogo se establezca con el usuario/a una relación asimétrica, puesto que no es una interacción elegida libremente por ambos, sino que el/la usuario/a acude al centro en búsqueda de las herramientas que le permitan alcanzar las mejores condiciones de vida que pueda para sí mismo/a y con su entorno.

5-¿Cuál sería la postura ideal del usuario/enfermo mental?

No hago distinciones entre enfermos mentales o no. Considero que todos debemos tener la misma postura vital y no es otra que la de mantener una actitud autorreflexiva y genuina frente a nosotros mismos y lo que nos rodea. En síntesis: no debemos tomarnos demasiado en serio.

Ahora bien, si nos centramos en los usuarios de los centros de rehabilitación, me parece fundamental, por ejemplo, adquirir un sentido a su incorporación al centro y a los objetivos de trabajo planteados de forma conjunta entre los profesionales y el propio/a interesado/a. Creo que ahí reside la clave a la hora de plantear una intervención fructífera y duradera. Pues todos colaboramos y participamos más cuando nos sentimos partícipes y entendemos aquello que debemos realizar.

6-¿Es cierto que se desconoce la enfermedad mental?

No creo que lo esencial sea el desconocimiento, que también lo hay, sino más bien que es un tema que genera rechazo y temor. En muchas ocasiones, los propios implicados, como los usuarios/as, familiares o profesionales, descuidan aspectos verdaderamente importantes de la enfermedad mental, por el simple hecho que los trastornos mentales conectan con aspectos dolorosos de la vida que generalmente se quieren obviar.

7-¿Cómo es posible que algo tan nimio como una pastilla genere tantos cambios en el cerebro?

No debemos olvidar que la “pastilla” es un compuesto sintético dirigido a actuar sobre las reacciones neuronales. En este sentido, se producen los cambios en el funcionamiento electroquímico del cerebro, estimulando o deprimiendo determinadas conexiones neuronales. Por lo tanto, la medicación es adecuada para influir en aspectos determinados como el estado de ánimo, la actividad delirante o la incitación al sueño. Por el contario, hay aspectos importantes sobre los que la medicación no tiene un efecto directo, y son todos aquellos que tienen que ver con los rasgos de personalidad.

8-¿Qué nos dirías sobre el estigma?

Está sobrevalorado. No estoy de acuerdo en que las personas con trastorno mental se resguarden bajo ese paraguas. Es cierto que en la sociedad en general hay desconocimiento y temor respecto a las personas con trastorno mental, pero también es verdad que debe partir de los propios interesados una actitud que rompa con esos estereotipos. Actualmente se han producido muchos cambos importantes, con los centros de rehabilitación psicosocial, centros de día, equipos de apoyo psicosocial, mini-residencias o centros de rehabilitación laboral, que ofrecen una forma de vida alternativa a muchas personas en su propia comunidad o domicilio y que de otro modo permanecerían aislados o en ingresos prolongados. En la actualidad, se están realizando muchos avances para luchar contra el estigma.

9-Hasta hace relativamente poco, prácticamente se desconocían las enfermedades mentales. ¿En qué punto nos encontramos ahora?

El avance respecto al funcionamiento mental y, por extensión, a la psicopatología está siendo muy importante desde hace años. Actualmente, hay líneas de investigación muy relevantes que se entrecruzan, aportando valiosos datos sobre la íntima conexión que se da entre los descubrimientos en el campo de la neurociencia y los más asociados a los propios aspectos psicológicos o sociales, como puede ser la teoría del apego o, más recientemente, la teoría de la mente. Esto es importante porque termina con un concepto que ha dominado muchos años la investigación, que planteaba la diferencia entre lo biológico, lo psicológico y lo social.

10-¿Cómo definirías a un enfermo mental?

Siguiendo a Sigmund Freud, considero que todo aquel que haya perdido la capacidad para amar y trabajar debe empezar a considerar que tiene un serio problema.

11-¿Quién es alguien realmente sano?

En este punto voy a recurrir a un tópico, ¿Hay alguien realmente sano? En el caso de responder afirmativamente a esa pregunta, podría decir que según mi forma de entender la salud mental, una persona sana es aquella que bajo condiciones ambientales estables puede integrar y convivir con todos aquellos elementos que forman parte de su historia y de su desarrollo psicoafectivo. En definitiva, una persona que mantiene la capacidad de reírse y disfrutar de sí mismo, así como de las relaciones que establece con los demás.

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