Entrevista a Glen O´Gabbard

Entrevista realizada al Dr. Glen O´ Gabbard en la Asociación Psicoanalítica de Madrid por Dr. Manuel Fernández-Criado el 16 Diciembre 2011

Traducido por Félix Lalanne Lantero

 

Manuel: ¿Cómo valora la creciente relación entre psicoanálisis y neurociencias?

Glen: John E. Gedo ya anticipaba hace décadas en Chicago, que necesitamos una teoría psicoanalítica que coincida con cómo funciona el cerebro, para no caer en una división entre cerebro y mente… Si esto ocurre tenemos al paciente fragmentado. Esto es lo que ocurre en EEUU cuando recibes recetas medicas de un doctor y le cuentas tus problemas a otro.

El psicoanálisis y la psiquiatría psicoanalítica necesitan ser capaces de hablar en ambos idiomas. Uno de los problemas que tenemos en EEUU, y pienso que en España también es que la sociedad piensa que nada es real o legítimo a menos que esté respaldado por un scanner cerebral.

Uno de los valores del nuevo campo “Neuropsicoanalítico” es que estamos viendo que la psicoterapia es un tratamiento real que produce cambios reales a nivel cerebral. Así los escépticos pueden comprobar que la psicoterapia y el psicoanálisis es algo más que un acompañamiento o un “babysitter”  donde el Analista coge la mano del paciente…se trata de un tratamiento que produce cambios en el cerebro.

Como dice el Premio Nobel en psiquiatría el Dr. Eric Kandel, el psicoanálisis y la psicoterapia producen cambios a nivel cerebral. En este contexto, se legitima nuestra visión a ojos de los escépticos en nuestra sociedad.

Como comentaré mañana en mi exposición en las Jornadas de Psicoanálisis Neurociencias y Trastornos de Personalidad, algunos aspectos de la neurociencia ayudan al psicoterapeuta a establecer una aproximación individualizada a cada paciente, ya que ciertos elementos del cerebro tienen que ser tratados por la psicoterapia. Esta es la visión de Freud, que ya hablaba de eso hace tiempo. Algún día, con el debido conocimiento neurocientífico, el psicoanálisis y la neurociencia convergerán.

Manuel: ¿Cómo considerarías en la práctica clínica actual la relación entre psicoanálisis y psicoterapia psicoanalítica?

Glen: Pienso que esta distinción es mucho más difícil de hacer a día de hoy que en los años 50, porque el psicoanálisis se ha acercado a la psicoterapia y esta  al psicoanálisis. Recuerdo que hace treinta años, estando en el comité de la APA, debatiendo estas ideas, existía una posición clara en contra de la psicoterapia y el chairman del comité dijo:

“tal vez debamos tener un programa de psicoterapia ya que algunos de nuestros miembros creen fervientemente en ella”.

Esta reacción de entonces me impactó, es como la metáfora del oro, ¿cuál es más oro de las dos? Esto ha cambiado mucho. Hoy en día en los EE.UU muchos analistas hacen psicoterapia. Más psicoterapia que psicoanálisis ¿aquí en España también?

Manuel: Absolutamente, aunque no se admite abiertamente.

Glen: Cierto, es un secreto, un secreto a voces.

Esto nos ha permitido ser muy innovadores en el uso de diferentes aproximaciones técnicas para los distintos pacientes.

El “análisis” no debería entenderse únicamente como cuatro o cinco sesiones semanales en diván. No podemos decir que el análisis es sólo el trabajo encuadrado en la fórmula de 4, o 5 sesiones en semana tumbado con el analista detrás.

Hay casos en los que bajo este encuadre se está haciendo una psicoterapia como también sabemos que otros casos en los que se está haciendo un análisis en un marco de frecuencia de dos días en semana cara a cara…

El análisis va más allá de estas diferencias de encuadre. La base consiste en el rol del inconsciente en los conflictos del paciente en su vida y qué y cuánto acceso podemos tener al inconsciente. Hay una larga historia de separación entre análisis y psicoterapia, y estamos en el tiempo de ponerlas juntas y que se potencie su valor de cara a la sociedad.

Manuel: ¿Dirías que caemos en cierta sectarización?

Glen: Si, efectivamente.

Joyce McDougal decía que “los institutos de psicoanálisis son como iglesias” y caemos en cuestiones del tipo: “mi dios es mejor que el tuyo..”

Tenemos que alejarnos de estos esquemas y estar más en común, y ver cómo análisis y psicoterapia se solapan.

No es fructífero fijarnos en la regla y sus excepciones, se trataría más de hablar de a qué estamos atendiendo más. Por ejemplo: el trabajo de la transferencia en el análisis, un mayor enfoque al inconsciente, mayor trabajo de los sueños…

Manuel: ¿Considerarías necesario una formación específica en psicoterapia psicoanalítica?

 Glen: ¿Te refieres una formación a parte?

Manuel: Si, diferenciada

Glen: Primero de todo, para ser un verdadero psicoterapeuta psicoanalítico uno necesita tener la experiencia de su análisis. Debe haberse analizado, conocer su inconsciente lo suficiente para ayudar a otro con su inconsciente.

Otro aspecto importante para el psicoterapeuta es la atención a la transferencia y la contratransferencia, a las resistencia, entre dos personas, ya que no sólo miramos a uno, al paciente, sino que miramos la escena de los dos y las influencias entre ambos.. se escucha lo que resuena del paciente en nosotros también..Se tienen en cuenta las proyecciones y las identificaciones proyectivas.. Es importante enseñar esto.

El camino de la transferencia y la simultánea recreación de esta sobre el analista, y las del analista sobre el paciente. Ambas subjetividades hacen la teoría psicoanalítica y el campo de trabajo. Ambos “sets” de objetos internos (del paciente y del analista) y su relación.

Manuel: Algo aparte, sobre el tema de la Intersujtivistas..

 Glen: Se trata de un tema con muchas connotaciones…

Yo parto de la base  de la Teoría de las Relaciones Objetales. Y particularmente no soy muy fan de la teoría intersubjetivista. Pienso que quedan en la superficie y no entran en profundidad del inconsciente para trabajar los objetos internos y sus proyecciones.

Volviendo a la cuestión de antes,  un analista debe considerarse ambas cosas analista y psicoterapeuta.

En el trabajo con los pacientes voy al encuentro donde está el paciente. En relación al “setting” (encuadre) hay pacientes que me piden estar sentados y otros que no quieren que vea su cara cuando están contando algo doloroso o avergonzante. Se trata de encontrar la mejor fórmula para que puedan hablar y asociar libremente.

Está el caso de un paciente en análisis que en algún tiempo trabajó cara a cara  ya que tuvo la necesidad de controlar que no me durmiera o leyera cualquier cosa.

Manuel: ¿En casos particulares les permites que cambien de posición?

Les dejo elegir si quieren sentarse sobre el diván o si quieren pasar al sillón en cara a cara… normalmente se quedan sentados en el diván y más adelante vuelven a tomar la posición de tumbado en el diván. El análisis no consiste en una práctica coercitiva a la que hay que someterse, no forzamos al paciente a que se tumbe..

Bion decía que en el mundo salvaje no verás nunca a un animal tumbado al lado de otro de otra raza que no pueda ver ya que tendría miedo de un ataque.. El era flexible con esta cuestión del setting.

Manuel: ¿Tu eres flexible también?

Si, por ejemplo en algún caso adelanto mi butaca y me coloco de forma que el paciente pueda ver mis piernas y situarme… Trabajo y acomodo el setting a donde está el paciente..

Manuel: ¿A cerca de práctica clínica últimamente?

Glen: Acabamos de abrir en  el mes de Julio The Gabbard Center donde hacemos evaluaciones psicoanalíticas, por un lado.

Por otro, sigo dando clases y supervisando, en ocasiones trabajo con Skype con residentes en NY… y a lo que más tiempo le dedico hoy en día es a trabajar en mi consulta privada.

Manuel: Muchas gracias por tu tiempo y tu sinceridad, Glen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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