Stephanie Gilmore surfear no es fácil

¿Por Qué el Surf?

Surfear no es fácil, como la vida misma

Cómo superar un trauma con la ayuda del deporte

Los amantes del deporte, o en este caso del Surf, saben muy bien hasta que punto forma parte de sus vidas, pero ¿por qué es tan importante para ellos? En este post vamos a entender porqué esta actividad y el disfrute que proporciona resulta tan central para muchas personas. Y es que esta centralidad va mucho más allá de los consabidos beneficios que el deporte proporciona para nuestra salud.

La surfista Stephanie Gilmore, siete veces campeona del mundo, declara “Surfear no es fácil” y sin embargo la elegancia y fluidez de su estilo me impactaron tanto que me llevaron a seguirla más de cerca e investigar su carrera. Observando el surf de esta australiana me daba cuenta que éste consiste en una potente mezcla de confianza y juego que me hacían preguntarme si su forma de estar en la tabla tal vez reflejara su estar en la vida.

Y lo que encontré fue una “historia de vida” que nos va a ayudar a entender que si el Surf es tan valioso para algunas personas, es sin duda porque nos ofrece una excelente oportunidad para extrapolar todo lo que podemos aprender de él a nuestra vida diaria. Aunque a primera vista podamos pensar que tan solo sirve para cuidar nuestro cuerpo y mejorar nuestra salud, lo cierto es que puede dotarnos de habilidades mucho más importantes para superar situaciones y problemas de lo más diversos que comprometan tanto nuestro equilibrio físico como el psíquico o emocional.

El 26 de diciembre de 2010, la confianza y felicidad de esta surfista de 22 años, conocida como «Happy Gilmore», estaban en su punto más alto, era invencible. Acababa de ser coronada campeona mundial por cuarto año consecutivo. Además faltaban pocas semanas para anunciar la firma del contrato de patrocinio más importante en la historia del surf femenino. Sin embrago un día después, el 27 de diciembre, su vida cambio en un instante.

Ese día fue atacada por un desconocido en la puerta de su casa en Coolangatta, Australia. Un hombre la golpeó con una barra de hierro. Recibió dos impactos, el primero en la cabeza y un segundo rompió el cúbito y los ligamentos de la muñeca izquierda que protegía su cabeza. Finalmente el desconocido se dio a la fuga y ella fue socorrida y conducida al hospital.

Este ataque expuso a Stephanie Gilmore a un doble traumatismo. Por un lado su muñeca resultó herida, fracturada, y por otro, también resulto quebrada la confianza en sí misma, en el entorno y en las personas.

¿Cómo volver a surfear después de este duro golpe? ¿Cómo seguir cuando hemos perdido la confianza ? ¿Cuando nuestra confianza ha sido abatida?

Al hablar por primera vez de este suceso Stephanie Gilmore recordó:

“Estaba tratando salir de ello, no pensar en mi muñeca y volver al punto de salida. Pero de lo que no me di cuenta era que no estaba lista para hacer eso. Tuve que tomarlo con calma y trabajar en mi muñeca. Además estaba luchando internamente para llegar a un acuerdo y poder vivir sin tener esa plena confianza en mí misma, que no volvió hasta pasados los primeros cuatro torneos.”

No querer hablar, querer empezar de cero, como si nada hubiera ocurrido, son las reacciones post traumáticas más comunes. Sin embargo, como podemos observar en esta “historia de vida”, las estrategias para la superación de una situación traumática requieren un camino diferente.

«Cuando los doctores dijeron que no podía surfear durante siete semanas, no sabía qué pensar. Nunca me había visto forzada a no surfear durante tanto tiempo. Nunca he sufrido una lesión grave. El surf es un buen sanador y ya no tenía eso.
Mi primera competición (Roxy Pro Gold Coast, febrero 2011) fue difícil porque
estaba tratando sacar mi entusiasmo del año anterior. Mi confianza había llegado a uno de sus puntos más altos y estaba tratando de encontrar y sacar eso pero simplemente no podía. No pude encontrarlo. Estaba más indecisa y tímida en mi surf. Creo que nunca me he sentido así. Estaba triste y me dolía. Pero soy un ser humano.”

“Cuando pierdes no quieres hablar de ello”

“Estaba enfadada, triste y frustrada. Esa fue una de las derrotas más difíciles de encajar. Hubo algunas lágrimas. Me sentó bien llorar y dejar que todo saliera fuera. Si pierdes tienes que hacer una entrevista en profundidad sobre por qué perdiste. Y pensaba, odio sentarme aquí y hacer esto, pero al mismo tiempo, fue muy terapéutico. Fue estupendo hablar de ello.”

Como observamos si tras la fase o reacción inicial común basada en la negación de lo sucedido damos el tiempo y el lugar a una segunda fase en la que nos permitamos pensar y hablar sobre lo sucedido para así romper los nudos emocionales que la situación inesperada ha generado, se llegará entonces a acuerdos internos que nos permitan reconocer nuestra vulnerabilidad y trabajar sobre ella. Podremos entonces superar las heridas, tanto las que se ven, como las que no se ven.

«Las personas superan las heridas. Y sí, mi lesión tendrá además cicatrices emocionales que superar, pero el dulce nunca es tan dulce sin un toque amargo. Así que imagino que cualquier victoria de aquí en adelante será mucho más gratificante. Creo que tengo una mejor comprensión de quién soy como persona y adónde quiero ir y de quién quiero estar rodeada. Lo que me conmueve y las cosas que valoro.”

Ahora ya sé que Stephanie Gilmore vive como surfea o surfea como vive. ¡Un mezcla de confianza y juego!

Para terminar me gustaría destacar que el Surf por las condiciones especificas que su práctica implica va a potenciar ciertas características de personalidad como son:

  • Independencia
  • Paciencia
  • Resistencia a la frustración
  • Fortaleza yoica
  • Soporte social
  • Flexibilidad ante los cambios

Rasgos de personalidad que aplicaremos después a otros ámbitos de nuestra vida. Pero que además, de manera tradicional, se describen como los pilares de la Resiliencia.

“La resiliencia es la capacidad de hacer frente a las adversidades de la vida, transformar el dolor en fuerza motora para superarse y salir fortalecido de ellas. Una persona resiliente comprende que es el arquitecto de su propia alegría y su propio destino.”

Así la práctica de este deporte es un formidable vehículo para la promoción de capacidades potenciales para actuar –cuando la vida lo demande- de forma resiliente.

*Este post no se basa en ningún material clínico o caso clínico de mi práctica profesional sino de material extraído investigando online.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *