Ana María Solar en Encuentros entre Generaciones de CPPF

Encuentro con Ana Martín Solar

Ana Martín Solar es psicóloga. Psicoanalista del Instituto de la APM (Asociación Psicoanalítica de Madrid). Miembro de la Comisión de Publicaciones y Biblioteca. Miembro del Consejo Editorial de la Revista de Psicoanálisis de la APM.  Exdirectora de la Revista de Psicoterapia y Psicosomática del IEPPM.

Contacto de Ana Martín Solar

Pregunta: ¿Cuál fue su vía regia de acceso al psicoanálisis?

Respuesta: Sin lugar a dudas, diría que mi vía regia al psicoanálisis, fueron mis propias experiencias vitales de la infancia. Mi propia curiosidad intelectual y un acontecimiento familiar doloroso, impulsaron y orientaron mi vocación de forma temprana. De alguna manera necesitaba comprender mi sufrimiento y dotarle de un sentido y también ayudar a los que no lo comprendían.

Esa es una correspondencia biunívoca, ya que como saben, los psicoanalistas tenemos que psicoanalizarnos antes de comenzar a ejercer nuestra práctica. Mi decisión terminó por adquirir firmeza en la Universidad de Salamanca en la asignatura de Psicología Profunda que impartía el Dr. Pedro Fernández Villamarzo. Aquellos fueron momentos altamente estimulantes con el descubrimiento de la Obras Completas de Freud, que me dejaron una huella profunda (como el propio nombre de la asignatura), encendiendo mi curiosidad y a la vez causándome una cierta ambivalencia en su difícil comprensión del universo femenino.

A la vuelta de otra experiencia vital importante en mi vida, me instalé en Madrid y estudié el Máster de Psicoterapia Psicoanalítica de la Universidad Complutense , que supuso la entrada en mi primera experiencia psicoanalítica como paciente. Actualmente formo parte del Instituto de la APM (Asociación Psicoanalítica de Madrid), además de pertenecer a otras Instituciones de orientación psicoanalítica como el IEPPM (Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia Médica)  en el que colaboré muy activamente, dirigiendo su revista científica, así como formando parte de su Junta Directiva como vocal. Y en la AMPP (Asociación Madrileña de Psicoterapia Psicoanalítica), de la que también soy miembro y guardo gratos recuerdos.

P: ¿Qué balance hace de su experiencia como paciente? Y Posteriormente, ¿cómo psicoanalista?

R: He realizado como paciente dos experiencia analíticas de larga data. Una de 9 años y otra de 8, las dos a una alta frecuencia de sesiones. Ambas experiencias fueron muy distintas y ambas enriquecedoras. Si bien toda experiencia analítica es una situación de gran intimidad, mi primera experiencia fue muy personal, mientras la segunda estuvo más relacionada con la necesidad de realizar un análisis didáctico para formar parte de la APM.

Como psicoanalista, y no sólo, intento siempre conservar y practicar tres máximas del juramento hipocrático, que son:

  • Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad.
  • Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí.
  • Tendré absoluto respeto por la vida humana.

P: ¿Con qué cualidades debe contar una persona para desempeñar la profesión de psicoanalista?

R:  Sin lugar a dudas, diría que la palabra que representa el ejercicio de este oficio es “compromiso”. A veces digo, que ser psicoanalista es casi una forma de vida. Muchas veces me preguntan, personas ajenas a la profesión, como es que esta profesión requiere tanta dedicación y ciertamente, a veces me cuesta contestar. Aunque lo que me suele resultar más sencillo es contestar que requiere tanto tiempo por la complejidad del propio funcionamiento mental del ser humano, pero sobre todo por la escucha del inconsciente que es lo que claramente nos diferencia de otras disciplinas dentro del ámbito de la salud mental.

Los analistas nos “sumergimos” en el tratamiento analítico con nuestros pacientes de forma profunda e individual, sin perder de vista el ámbito social en el que éstos están inmersos. Por todo esto nuestra formación no acaba nunca, diría de hecho que, el estudio es casi diario. Por lo tanto, el deseo de aprender debe mantenerse lo más intacto posible, así como la constancia y dedicación al estudio.

Personalmente, el intercambio con colegas de la profesión y amigos extranjeros, favorece enormemente mantener “fresco” ese deseo. Recientemente he sido invitada a formar parte del Comité Local Organizador del Congreso que celebrará la FEP (Federación Europea de Psicoanálisis) en Madrid el próximo mes de abril, lo cual refuerza mi identidad como psicoanalista al intercambiar experiencias y compartir dudas con colegas extranjeros.

También diría que la plasticidad mental y la honestidad son otros dos requisitos fundamentales para el ejercicio de la profesión. Por último, me atrevería a afirmar que, al menos en mi caso; el amor a la lectura y a la escritura, es indispensable para mantenernos vitales, a veces ante tanta enfermedad. Como psicoanalistas y como personas en general, estamos atravesados por la cultura, que en último término es lo que nos humaniza.

P: ¿Qué cree que puede aportar o ya está aportando, el psicoanálisis a este siglo XXI?

R: Pienso que la definición que dio Freud del psicoanálisis en su día, sigue vigente actualmente. Él dijo que el psicoanálisis es esencialmente una disciplina científica que investiga, estudia y describe el alma humana. Por ello, conceptualizó el psicoanálisis desde tres puntos de vista:

  1. Como un método de investigación para explorar los procesos mentales inconscientes
  2. Como una técnica psicoterapéutica para abordar la enfermedad psíquica
  3. Como un conjunto de teorías psicológicas que sistematizan los dos puntos anteriores.

Estos tres aspectos del psicoanálisis se van desarrollando y actualizando con el inevitable paso del tiempo y los cambios culturales y científicos que se van dando. La acumulación del pensamiento y conocimiento psicoanalíticos favorece la comprensión de muchos fenómenos actuales que no solo tienen que ver con el sufrimiento mental individual del ser humano, sino también con las patologías sociales, las disfuncionalidades institucionales y políticas y los movimientos migratorios, por poner algunos ejemplos. Se trata del psicoanálisis aplicado, cuya expansión y difusión cada vez es más palmaria.

Por otro lado, todo el desarrollo de las llamadas neurociencias, deben en su compresión original mucho al psicoanálisis. Este hecho ha sido reconocido por Eric Kandel, premio Nobel de Medicina en 2000, en numerosas ocasiones.

P:  ¿Cuál es el principal motivo para que una persona realice una demanda de consulta? ¿Bajo qué condiciones o circunstancias indicaría un psicoanálisis y cuáles para una psicoterapia?

R: Es obvio, que el sufrimiento psíquico es lo que mueve a las personas a consultar, cuando llegan por voluntad propia. Pero también existen otras motivaciones, por ejemplo las personas que demandan tratamiento por ser una condición “sine qua non” de sus seres queridos o incluso por exigencias legales. Diría finalmente, que están aquellas otras que lo hacen por “conocerse así mismas”. Sin duda este último caso, es el menos habitual.

En mi práctica clínica, mayoritariamente las consultas son por cuadros ansioso depresivos, con síntomas, que sin ser propiamente psicosomáticos graves, sí muestran conflictos irresueltos que se expresan en el cuerpo. También recibo pacientes con ataques de pánico de alta intensidad y a menudo incapacitantes para las tareas cotidianas. Personas que sufren enormemente, desbordadas e inmersas en una ansiedad que no pueden controlar.

Respecto a la indicación de análisis o psicoterapia, si bien mi escucha es siempre psicoanalítica, porque lo que escucho es el sufrimiento inconsciente del paciente, si hago diferencias en cuanto a una psicoterapia y un análisis. No todas las personas pueden tolerar una alta frecuencia de sesiones. Hay en cambio, muchas que pueden beneficiarse de una psicoterapia de menor frecuencia y serles muy útil. En cualquier caso, siempre trabajo respetando la demanda y las necesidades y posibilidades de mis pacientes, siguiendo el leitmotiv del “caso por caso”.

P:  ¿Qué autores contemporáneos considera como referentes de nuevas líneas de pensamiento y comprensión psicoanalítica?

R: Definitivamente, mi autor de cabecera es Sigmund Freud y aunque suene paradójico, lo considero no sólo referente, sino también contemporáneo. Muchas dificultades técnicas y de compresión en la clínica de mis pacientes la puedo aclarar y a veces resolver, leyendo los textos de Freud. En cualquier caso, y desde luego, soy muy consciente de que existe algo más que Freud, así que citaré a unos cuantos más, a los que respeto y agradezco y que iluminan mis dudas técnicas y teóricas, ayudándome a avanzar en mi quehacer psicoanalítico. Algunos, entre otros, son: André Green, Stefano Bolognini, Marilia Aisenstein, Luís Kancyper, Joyce MCDougall y Rozine Josef Perelberg. Quiero terminar diciendo que para mí es indispensable tener algún libro de poesía en mi mesa de trabajo. Lo combino con las lecturas más técnicas y teóricas de la profesión. Me inspira, así que, ¡lo recomiendo!