Ricardo Tapia en los encuentros científicos

El sábado 22 de junio, en el último Encuentro científico de la temporada 2012-13, Ricardo Tapia nos presento algunas de sus reflexiones e hipótesis sobre la sexualidad adulta y sobre las vicisitudes de un trabajo psicoanalítico con pacientes que consultan por disfunciones sexuales.

A raíz del trabajo que desarrolla en el servicio público dirige la consulta de disfunciones sexuales del CMS de Chamberí se pregunta qué puede aportar el psicoanálisis en esta problemática.

¿Un psiquiatra con formación psicoanalítica pero sin conocimientos específicos en sexología puede llevar a cabo esta labor terapéutica?

“Si el psicoanálisis no tiene que ver con  la sexualidad que venga Dios y lo vea”. Y es que el psicoanálisis cuenta con una herramienta privilegiada para acercarnos a las diversas disfunciones de la sexualidad adulta como es su teoría de la sexualidad infantil. Sin embrago, según observa R. Tapia, a lo largo de estos años ha encontrado muy poca bibliografía específica sobre sexualidad adulta.

Sus reflexiones avanzaron en tres direcciones:

-En primer lugar, cómo pensar la relación terapéutica en este tipo de casos, dado que se trata de una relación entre dos adultos que van a hablar de sexo. Uno, el terapeuta, preguntará por las relaciones sexuales del otro invitándole a hablar del tema con la mayor libertad posible, mientras que el paciente, al hablar abiertamente del tema, posiblemente producirá una reacción de excitación sexual en el terapeuta. Sin embargo, es importante no perder de vista que es el terapeuta quien invita a hablar del tema. ¿Y cómo preguntar sobre la vida sexual sin considerar ese preguntar una seducción y caer así en el modelo de una relación incestuosa?

Primera conclusión;  el hecho de preguntar, de invitar a hablar de la propia vida sexual es en sí mismo un acto de seducción. Pero tener esto presente es uno de los antídotos a la tentación de caer en una renegación de lo sexual por parte del profesional, quien debe estar, en estos casos, especialmente alerta de la existencia de su propio inconsciente.

– En segundo lugar, R. Tapia abordó los orígenes de la sexualidad pulsional y destacó la oposición entre una sexualidad infantil, inicialmente pasiva y masoquista (atacante), y una sexualidad instintiva, con fines autoconservativos o procreativos.

Segunda conclusión; en realidad no existe un comportamiento sexual humano que sea puramente instintivo, que no esté atravesado por la sexualidad infantil, de modo que los problemas de la sexualidad adulta siempre tienen sus raíces en la historia de la sexualidad infantil y las fantasías inconscientes.

 -Por último, R. Tapia nos presentó sus propias ideas sobre cómo entender la sexualidad adulta y el orgasmo desde un punto de vista psicoanalítico, un tema bastante poco trabajado que abordó con originalidad y rigor teórico.